Celebramos estos días el aniversario de la instauración de una línea de tren que ha dado servicio durante 130 años entre las provincias de Segovia y Madrid.
Si bien fue todo un reto en su momento salvar las escarpadas cumbres de Guadarrama, con locomotoras que humeaban y traqueteaban con violencia al tomar sus pendientes, no lo es menos ahora el de mantener dicha línea abierta, y su carácter deficitario amenaza, desde que el AVE llegó a Segovia, con cerrarla para siempre.
La verdad es que si el tren hoy pasa por El Espinar, San Rafael o Gudillos, no es porque hace cien años le preocupara a nadie el auge turístico o mejorar las comunicaciones terrestres entre Segovia y la Capital. Fue el dinero y las influencias de las madereras internacionales que explotaban la sierra las que llevaron el tren hasta tan «alto».
Ahora, el gran precio de su mantenimiento, y la bajada de su demanda, frente al tren de alta velocidad, o el propio autobús cada vez más cómodo y accesible, amenazan con dejarnos a la zona sin nuestro tren, ese que sigue chiflando en el paso a nivel de la Estación de El Espinar, donde chirría por el gran ángulo y peralte de su curva para conseguir ceñirse a la ladera de la montaña de Cabeza Reina.
Si en su momento el AVE nos trajo «modernidad», perder el Cercanías nos traería «decadencia», pensando de nuevo que los ciudadanos de este país solo somos los que vivimos en las capitales, y olvidando a todos aquellos que dependen de medios de transporte «secundarios» para acercarse a trabajar o a servicios como los hospitales o a cualquier administración pública que no sea su Ayuntamiento.
Pensar en acabar con esta línea, no sería un beneficio, sino un perjuicio, y por eso te invitamos a que la disfrutes, y que si no conoces todavía las estaciones de El Espinar o San Rafael, te acerques a verlas, porque son un testimonio vivo de la arquitectura e ingeniería civil del siglo XIX, el de aquellos viajes tan largos que el lugar más frecuentado de las estaciones no era la taquilla sino los «Baños». Mira en esta foto actual las dos casetillas de la derecha, la más cercana a la estación es la de los antiguos baños:

Esperemos que la repercusión de este aniversario ayude a recuperar conciencia de lo que ahora tenemos con esta línea de tren, y no dejemos así que se pueda llegar a perder uno de los servicios públicos más importantes que tenemos en nuestra comarca: nuestro Cercanías.