El pasado 15 de julio rockers, macarras, moteros, turistas y alpinistas de los 50 nos dimos cita en La Cerca.
La música embrujó a los asistentes que no pararon de bailar ni un solo momento, salvo algún momento de pausa para cambiar de smartphone.
Momento estelar fue sin duda la aparición del fantasma de Elvis, que acudió a la cita con la misma energía y vigor que en sus mejores películas juveniles, incluyendo para deleite de los asistente una demostración sobre balaustrada de su famoso movimiento pélvico compulsivo incontrolable.
Predominó sin duda alguna el look Grease, pero el toque cine negro con sombrero de ala corta tuvo también amplia representación.













Deja una respuesta