Una imprudencia que pudo acabar en incendio

Domingo 12 de junio, 18:30 h, una columna de humo se eleva sobre el solar que hay junto a la entrada de nuestro barrio.

Varios vecinos alertados por el fuerte olor a plástico quemado se acercan corriendo hacia allí, descubriendo que uno de los contenedores de basuras se encuentra en llamas.

Los vecinos toman medidas, entre varios empujan el contenedor al centro del solar, evitando así que las llamas de propaguen a otros contenedores adyacentes o a los árboles que hay sobre los mismos.

Una vez aislado el contenedor incendiado, proceden a sofocar las llamas. Al hacerlo descubren el motivo del incendio, alguien había tirado dentro los restos de una barbacoa portátil.

No es la primera vez que alguien tira a los contenedores los restos de las cenizas de la chimenea o de alguna barbacoa, provocando así un connato de incendio, por lo que nos parece increíble que todavía podamos cometer una imprudencia tan evidente.

NUNCA, NUNCA, tiremos restos de un fuego a la basura. Porque puede estar aparentemente apagado, pero las ascuas podrían estar todavía encendidas entre la ceniza, y en un sitio como un contenedor de basura, lleno de material combustible, es muy fácil que prenda fuego rápidamente a todo el contenedor. ¡Vamos, que es como tirar una cerilla al suelo en una gasolinera!

Por fortuna todo quedó en un mero susto gracias a la rápida actuación vecinal, pero esto nos hace recordar la necesidad de revisar anualmente las medidas de seguridad de Cerca Nueva en materia de Incendios, y la carencia que tenemos, no tanto de medios, porque bocas de incendios tenemos, sino de señalizarlas adecuadamente, y equiparlas con mangueras de primera intervención.

Aprovecharemos este verano para trabajar estas carencias de Seguridad con nuestro Ayuntamiento, a fin de que podamos entre todos solucionarlo cuanto antes.

 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *